Primer fungicida biológico para el tratamiento de semillas con el potencial de sustituir
completamente a los fungicidas químicos en el control de enfermedades radiculares en cultivos como soja, maíz y algodón.
Fruto de más de cinco años de investigación en colaboración con Embrapa, combina los aislados exclusivos IM14 (B.
velezensis) y LIS04 (P. ottowoii) en una formulación pionera en la agricultura, con amplio espectro de acción y una
vida útil de 24 meses.
Su tecnología garantiza una protección eficiente desde la siembra, promoviendo la sanidad radicular, un mayor
desarrollo de las plantas e incrementos comprobados de productividad en campo.
